lunes, 24 de marzo de 2014

EXTRAÑO MIEDO

“El pesimismo sólo nos deja ver las espinas en los rosales, la muerte en el hombre, la carne en el amor. Alimentados de pesimismo no vivimos la vida, la sufrimos.” 
             “La sombra del ciprés es alargada” Miguel Delibes.


Extraña esta sensación que no me deja ser. Extraño este nudo en la garganta que me impide sentir, vivir a corazón abierto. Extraño este miedo que frena mis ganas de avanzar, que me arrincona contra la pared de lo posible. No sé si serán los años que llevo clavados entre los ojos como una amenaza, la inercia de la costumbre o la inevitable madurez sobre la que cabalgan mis días lo que me lleva a rastras, como si mis pies fueran de plomo, como si mi cuerpo fuera por su lado y yo por el mío. Qué difícil se lo estoy poniendo a mis huesos, qué difícil tirar de un espíritu convertido en lastre, cómo pesa este pesimismo en el que voy girando sin proponérmelo. Cómo pesa el miedo. 
Ahora es fácil entender por qué de niño se es feliz, nunca tienes conciencia de que tu mundo es finito y se esfumará como diente de león arrastrado por el viento.

Mis pensamientos se van a negro, y pienso en el carácter efímero del tiempo, de la vida; en el sutil, débil, casi invisible hilo que nos sostiene, y lo terriblemente frágil y quebradizo que es el mundo que nos hemos creado. Lo fácilmente que todo se puede derrumbar, en segundos. Sentir la alegría a medias, con la certeza de que no es posible sin el dolor que nos acecha. Poner todo el empeño en vivir a conciencia y empeñarme en destrozar el milagro. 
Vivo en el miedo, y este miedo no me deja vivir.

viernes, 14 de febrero de 2014

VIVIR A CONCIENCIA

"Fui a los bosques porque quería vivir a conciencia, quería vivir a fondo y extraer todo el meollo a la vida, y dejar a un lado todo lo que no fuese vida, para no descubrir en el momento de mi muerte, que no había vivido."
                                             El club de los poetas muertos


Siempre supe que correr en dirección contraria a las agujas del reloj no evitaría que la sombra de este día rojo acabara por darme alcance. Cuando era niña lo esperaba como campo sediento el agua de lluvia, aunque al cabo pasasen las horas sin pena ni gloria, ni pastel ni regalos, ni lluvia siquiera. Ahora me empeño en ralentizar el goteo de días en caída libre por el borde de los almanaques, pero sólo consigo la frustración de quien intenta parar un tren con las manos. Y no acabo de entender por qué cuanto más me acerco al punto y final, más cerca me siento de mis inicios; y ando perdida entre los recuerdos y el miedo a ese futuro incierto que a todos nos acucia. Es esta nostalgia la que me ha enseñado a valorar lo que tengo, lo que soy; porque el tiempo, que no se ha parado ni un segundo, me traerá nuevos cambios que me harán añorar el hoy cuando ya haya pasado.

lunes, 13 de enero de 2014

VACÍO

“Cuando volví a casa comprobé que la rememoración tan vívida de mejores días no me aportaba el menor consuelo.”
              Miguel Delibes “La sombra del ciprés es alargada”



Ahí estaba, frente a mis ojos que no podían apartar la mirada. Tan vacío de vida y tan lleno de momentos. Por un instante creí que acabaría hablando con él, pero de qué, cómo y de qué se habla con un sillón vacío. 
Nunca nada te llena de soledad como un vacío seco, hondo y rotundo, nunca mis ojos se derramaron sin apenas esfuerzo, sin sollozo ni razón aparente. Son muchos días de silencio ocupando este lugar, pero hay fechas en las que la quietud y el eco silente se clavan con más tino donde más duele. Y claro, os echo de menos. Tanta soledad rebotando contra las paredes de mi alma que por un momento creí oír el crujido del dolor haciendo añicos a un corazón ya malherido. Y piensas que no has hecho bien volviendo al lugar donde has sido feliz, y te obligas a reponerte, te autoconvences y te impones la alegría que aconseja el calendario, aunque hace tiempo que estas fechas no vienen llenas de risas, de abrazos, de espumillón azul colgando de la lámpara y de copitas de anís a deshoras. 

Y te ves ahí, sola frente a un sillón huérfano de vida, con un silencio ruidoso taponando tus oídos y atenazando tu carne desde la boca a la boca del estómago. Muchas preguntas sin respuesta, mucho frío clavando sus garras en tus huesos. Demasiado espacio achicando las paredes hasta la asfixia. Demasiados momentos imposibles en un mundo sin vosotros.
Y sé que no debería escribir cuando estoy triste, pero hay palabras pegadas a los sitios en los que los recuerdos me persiguen y necesitan ser escupidas o lloradas, pero nunca calladas.

Demasiados lugares vacíos de vida y tan llenos de momentos.

domingo, 15 de diciembre de 2013

NI SE CREA NI SE DESTRUYE

 “Si se hace frente al infortunio, el viento siempre sopla a favor.”
Quim Monzó “Ochenta y seis cuentos”


A veces quisiera saber transformar mis pequeñas tristezas para que nunca más tuvieran la capacidad de hundirme en una enorme melancolía. Pero sé que muchas veces hay que andar a tientas en la más profunda oscuridad para saber apreciar la luz que lo ilumina todo en la superficie. Ser capaz de recibir la lluvia con los brazos en alto mientras hundes tus pies en el barro el día que esperabas al sol rompiendo el centro del cielo, porque sólo es agua, ésa que limpia y arrastra las lágrimas. Jurar que nada, por negro que se presente, oscurecerá el camino que te tocó en suerte. Y cumplir tu promesa. Tener fuerzas, hacer lo imposible. Y morir en el intento. Saber transformar lo feo en algo nuevo e irrepetible para vivir. Otorgar un tiempo mínimo al duelo y al miedo. Tener la certeza de que el miedo te hace pequeño pero no desaparecer. 

Me gusta pensar que de las cosas más simples nacen las más hermosas, como de una diminuta semilla florece la rosa o de una guirnalda de besos y caricias la vida. Hay quien hace poesía de las cosas más prosaicas con que se topa cada día, limando la pátina que los convierte en monotonía. Es el arte de vestir de fiesta lo que sólo son palabras alineadas y explicadas en las hojas de un diccionario. 

Ojalá tengáis la capacidad de saber transformar cada día de los que amanecen para olvidar en días para el recuerdo. 


                                                                                                    Feliz Navidad.

martes, 26 de noviembre de 2013

CUESTIÓN DE MOMENTOS

“La vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes.” John Lennon

Al fin he aprendido que la vida es un puzle básico, apto para niños, y cuyas piezas son simples momentos, retazos a veces sin importancia que van modelando la imagen final. Que no hay que esperar al mañana ni trazar planes para los días venideros, los momentos son aquí y ahora, y no se deben obviar a la espera de otros que vendrán.
Que no voy a recuperar los minutos de espera, como no se recupera el sueño no dormido ni los besos guardados entre los dientes. Sólo ahora tengo que querer, es hoy cuando toca reír, es este momento el que se ofrece para vivir y se diluirá en el pasado si no lo abrazas con ganas. Que has de tomar ese tren en marcha, y si lo pierdes, no permanecer más de un segundo viéndolo partir, los trenes no dejan de pasar por tu acera aunque pienses que ya es tarde para ti. Los momentos se te ofrecen sin cesar hasta la extinción de tus días, son las piezas de tu puzle, es tu vida y nadie la vivirá por ti.

Es hoy, aquí y ahora, cuando toca vivir la vida como si no fuésemos a salir vivos de ella.

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