Me detuve en al –Zahra, lloroso y meditabundo, para clamar entre las deshechas ruinas,“¡Oh Zahra –dije- vuelve a ser!"
Pero me contestó: “¿Y acaso vuelven los difuntos?”
Al-Sumaysir (fines s.XI)
Hoy estuve paseando por las ruinas de Madinat al-Zahra.
Lo que en el siglo X fue la ciudad más bella del mundo, hoy duerme bajo tierra.
Columnas de mármol rosa, cerámicas decoradas, capiteles compuestos, pilas de mármol blanco, tableros grabados, jarras en verde y manganeso..., forman la décima parte hoy excavada de la extensión total de la ciudad intramuros.
Hoy recorrí la décima parte de las calles en Madinat al-Zahra, calles y casas de los antiguos habitantes de "la ciudad brillante", de la capital de los Omeyas de Occidente.
Después de los diversos expolios a los que fue sometida, queda una ínfima parte de lo que los textos medievales árabes nos presentan como "asombro y admiración entre quienes la contemplaron en su época de esplendor".
Fue construida por el califa Abd al-Rahman III. Las obras empezaron en el año 936, se prolongaron durante una decena y se mantuvo en todo su esplendor durante ochenta años tan sólo.
A los años de esplendor, sobrevino una decadencia casi inmediata con el reinado de Hisam II, iniciándose su destrucción como consecuencia de las luchas internas que provocaron la caída del califato y la desmembración de al-Andalus en numerosos reinos de taifas.